30/08/09
Hace un par de años, se estreno una pelicula alemana: "El Gran Silencio", que se preveía iba a ser un fracaso de taquilla: no tiene argumento, es un reportaje del dia a dia de unos monjes cartujos, sin palabras, en donde se percibe el ruido del viento, o el de las maquinillas de cortar el pelo, o el de los rezos de los propios monjes, en "La Chartuse", al norte de Francia. En contra de las expectativas, en Francia, Alemania e Italia batió records de taquilla. Se pidio permiso para ser rodada en 1987, pero solo tras mas de 20 años se concedio rodar este documental tan minucioso.
Al margen de planteamientos agnosticos o creyentes, la vida de estos hombres sugiere curiosidad.... pues parecen haber encontrado un ansiado sosiego, que tantos perseguimos......
Por otra parte, recuerdo que de niño, el recreo, estaba lleno de griteríos y empujones, y yo, que era gordito, timido y no sabía jugar al futbol....me empujo a una introversión que aún conservo.
Estar solo sentado frente al horizonte mientras ves anochecer, o ver como te mira tu perro, con una mirada a la vez callada pero tan expresiva para ti, escuchar a solas la musica que en su día marcó tu adolescencia...... es un placer.
Cada vez estoy mas convencido de que sintonizar con alguien, que haya "filing" es algo rarisimo y excepcional, y la gran mayoria de las veces nos tratamos por cortesía, por educación etc.... pero nos sentimos muy lejos unos de otros: vocabulario diferente, cultura diferente, extracción social diferente, sexo distinto con todo lo que implica.
Por todo ello reivindico el gran valor de silencio elocuente; junto a aquel con quien acabamos una unión genital completa, no se necesitan palabras, junto a un enfermo terminal, sobran palabras, falta calor humano, falta un apretón d emanos, lennguajes mucho más elementales y previos al hablado
Al margen de planteamientos agnosticos o creyentes, la vida de estos hombres sugiere curiosidad.... pues parecen haber encontrado un ansiado sosiego, que tantos perseguimos......
Por otra parte, recuerdo que de niño, el recreo, estaba lleno de griteríos y empujones, y yo, que era gordito, timido y no sabía jugar al futbol....me empujo a una introversión que aún conservo.
Estar solo sentado frente al horizonte mientras ves anochecer, o ver como te mira tu perro, con una mirada a la vez callada pero tan expresiva para ti, escuchar a solas la musica que en su día marcó tu adolescencia...... es un placer.
Cada vez estoy mas convencido de que sintonizar con alguien, que haya "filing" es algo rarisimo y excepcional, y la gran mayoria de las veces nos tratamos por cortesía, por educación etc.... pero nos sentimos muy lejos unos de otros: vocabulario diferente, cultura diferente, extracción social diferente, sexo distinto con todo lo que implica.
Por todo ello reivindico el gran valor de silencio elocuente; junto a aquel con quien acabamos una unión genital completa, no se necesitan palabras, junto a un enfermo terminal, sobran palabras, falta calor humano, falta un apretón d emanos, lennguajes mucho más elementales y previos al hablado





