Aunque la página web del parque no la incluye entre sus «atracciones emblemáticas», la noria siempre fue uno de los mayores encantos del Tibidabo por su capacidad de aunar emoción familiar controlada y buenas vistas de la ciudad. Hasta la fecha, el complejo de Collserola ha inaugurado tres de estos carruseles verticales, el primero, en 1953. El último se instaló en 1983 y se desmontó a principios del año pasado. Ahora, y en un «esfuerzo» inversor, el ayuntamiento se prepara para licitar la cuarta noria, que debería estar lista a principios del 2013.






