07/11/09
Pedro Pablo Rubens, muerto en Amberes en 1640, describió en esta famosa pintura suya el estereotipo occidental de mujer ideal de su epoca...., en la nuestra estas mujeres, "Las tres Gracias", se avergonzarían de su celulitis, y serían clientas potenciales de "corporación dermoestetica"
Por todo lo cual, pienso que en el desempeño de determinados trabajos de cara al publico existe un descartamiento sistematico de quienes tienen sobrepeso, de quienes por haber cruzado la frontera de los cuarenta, se han vuelto invisibles, o de quienes simplemente, tienen unas faccionas no occidentales....
Son normas no escritas en ningun sitio, que dicen mucho de nuestros convencionalismos superficiales, que tanta importancia dan al "envoltorio" exterior de las personas, etiquetandolas por su aspecto antes incluso de comprobar su valía y competencia, o su capacidad de adaptación y/o trabajo en equipo, o su madurez para afrontar responsabilidades.
De los recuerdos de mi infancia lejanisima, uno de ellos es el rato del "recreo"...., era un niño gordito y timido que no sabía jugar al futbol y tenía poca agilidad, y todos sabemos lo crueles que en ocasiones pueden llegar a ser los preadolescentes... desde entonces siento una especie de prevención-distanciamiento, de todos los "socialmente correctos" por su convencional, encorbatada y pulcra apariencia, dabajo de cuya fachada, no siempre se esconde un espejo de etica, humanidad y honradez...
La vida fluye, cruda y desnuda, en los barrios perifericos, en el depliege de vitalidad que supone la salidas del colegio a las cinco de la tarde, entre las amas de casa que buscan ofertas en el supermercado, o entre los abuelos que toman el sol del invierno con su nieto antes de comer..., Niguna de estas personas nunca van a protagonizar un spot publicitario, "desdicen de los canones"....., pero tienen la espontaneidad esencial de la que carecen los arquetipos "de celofan y plastico" que nuestra sociedad de "culto a la imagen" ha "canonizado" en sus particulares altares....
Por todo lo cual, pienso que en el desempeño de determinados trabajos de cara al publico existe un descartamiento sistematico de quienes tienen sobrepeso, de quienes por haber cruzado la frontera de los cuarenta, se han vuelto invisibles, o de quienes simplemente, tienen unas faccionas no occidentales....
Son normas no escritas en ningun sitio, que dicen mucho de nuestros convencionalismos superficiales, que tanta importancia dan al "envoltorio" exterior de las personas, etiquetandolas por su aspecto antes incluso de comprobar su valía y competencia, o su capacidad de adaptación y/o trabajo en equipo, o su madurez para afrontar responsabilidades.
De los recuerdos de mi infancia lejanisima, uno de ellos es el rato del "recreo"...., era un niño gordito y timido que no sabía jugar al futbol y tenía poca agilidad, y todos sabemos lo crueles que en ocasiones pueden llegar a ser los preadolescentes... desde entonces siento una especie de prevención-distanciamiento, de todos los "socialmente correctos" por su convencional, encorbatada y pulcra apariencia, dabajo de cuya fachada, no siempre se esconde un espejo de etica, humanidad y honradez...
La vida fluye, cruda y desnuda, en los barrios perifericos, en el depliege de vitalidad que supone la salidas del colegio a las cinco de la tarde, entre las amas de casa que buscan ofertas en el supermercado, o entre los abuelos que toman el sol del invierno con su nieto antes de comer..., Niguna de estas personas nunca van a protagonizar un spot publicitario, "desdicen de los canones"....., pero tienen la espontaneidad esencial de la que carecen los arquetipos "de celofan y plastico" que nuestra sociedad de "culto a la imagen" ha "canonizado" en sus particulares altares....







