20/06/10
Por fin llegaba el día 19, y mis amigos y yo esperábamos con alegría el concierto del grupo Kontratake en la calle San Juan. Más de 100 personas habían afirmaron su asistencia a través de las distintas redes sociales.
Fue una hora y media de pura adrenalina, en la que gente de todas las edades disfrutamos de la una música un tanto selecta y especial en muchos sentidos.
Al finalizar, algunos amigos fuimos a la pasarela, donde continuamos pasándolo bien, hasta que a las 3.30, yo misma, divisé a lo lejos pequeños puntos naranjas volando, y cierto humo aparecer.
Insté a mi amigo a mirar, y descubrimos el horror, ESTABAMOS VIENDO EL HUMO DE UNA DE LAS HOGUERAS ARDER!! Fuimos varios corriendo, y llegamos a la hoguera pequeña que hacen los niños y belenistas, y estaba ardiendo, sin nadie que pudiera disfrutarla ni sentirla.
Avisamos a la policía que llegó en seguida, pero ya no hubo nada que se pudiera hacer. Sólo quedó las cenizas de las ilusiones de tantos niños y mayores, que esperan con alegría el día 24, para darle a su calle y plaza un poco de color y buen ambiente.
Los policias observaron la otra hoguera, y también había habido un intento de quemarla.
Tengo ganas de llorar. Me da rabia la gente de este pueblo. Los niños idiotas que se cargan lo poco bueno que hay en él. Busco dentro de mi, y jamás podría encontrar los motivos que movieron a esa gente a hacer lo que han hecho. Quiero hacer algo, y no puedo, me siento impotente.
Hoy para mi, es un día de reflexión.
Lo siento con toda mi alma.
Fue una hora y media de pura adrenalina, en la que gente de todas las edades disfrutamos de la una música un tanto selecta y especial en muchos sentidos.
Al finalizar, algunos amigos fuimos a la pasarela, donde continuamos pasándolo bien, hasta que a las 3.30, yo misma, divisé a lo lejos pequeños puntos naranjas volando, y cierto humo aparecer.
Insté a mi amigo a mirar, y descubrimos el horror, ESTABAMOS VIENDO EL HUMO DE UNA DE LAS HOGUERAS ARDER!! Fuimos varios corriendo, y llegamos a la hoguera pequeña que hacen los niños y belenistas, y estaba ardiendo, sin nadie que pudiera disfrutarla ni sentirla.
Avisamos a la policía que llegó en seguida, pero ya no hubo nada que se pudiera hacer. Sólo quedó las cenizas de las ilusiones de tantos niños y mayores, que esperan con alegría el día 24, para darle a su calle y plaza un poco de color y buen ambiente.
Los policias observaron la otra hoguera, y también había habido un intento de quemarla.
Tengo ganas de llorar. Me da rabia la gente de este pueblo. Los niños idiotas que se cargan lo poco bueno que hay en él. Busco dentro de mi, y jamás podría encontrar los motivos que movieron a esa gente a hacer lo que han hecho. Quiero hacer algo, y no puedo, me siento impotente.
Hoy para mi, es un día de reflexión.
Lo siento con toda mi alma.






