Mariano Rajoy está aún lejos de mandar en Europa. Ni siquiera es aún presidente del Gobierno en España, y los suyos se empeñan en justificar su encierro -no ha hecho ninguna comparecencia pública desde las elecciones y no se espera que la haga hasta el jueves- en que aún no manda, al menos formalmente. Sin embargo, el líder del PP, a través de su intérprete oficial, Maria Dolores de Cospedal, número dos del partido, quiso empezar ayer a lanzar mensajes claros a quienes serán sus interlocutores europeos, ya que allí está la clave de la política española para los próximos meses.





