18/11/09
"Dentro de ti mismo, solo estás tu...." es lo que constatas en toda su crudeza cuando te acercas al "ecuador" de tu propia vida, desde "afuera de ti", es verdad que percibes diferentes niveles de empatía: cuando te sinceras en algo puedes encontrar cierto acompañamiento comprensivo, que no es poco, pero nunca lo que a ti te está quemandote, quema tambien a tu amable confidente, que por amistad, por humanidad, por buena educación, por imperativos eticos etc...intenta ponerse dentro de tu piel, solo lo "intenta", nunca se logra del todo...
Es desde la frialdad del distanciamiento, o desde casuisticas, o desde simples estadisticas desde donde se frivoliza sobre lo que no me afecta, o desde donde se cataloga lo que nunca se ha vivido en primera persona.
En este sentido, solo cuando ya es demasiado tarde, intuimos el esfuerzo que supuso para la generación anterior el auparnos a la vida adulta, en este sentido, solo tras varios batacazos existenciales, de los que nada te sirven las alertas que otros adultos pretendian transmitirte, aprendes a simultanear autoestima e independencia, cuidandote a ti mismo, al margen de reprobaciones o aprobaciones ajenas, simplificando tus aspiraciones, al contentarte con lo mas basico, redescubriendo minusculos placeres : el orden horario que te pauta el dia y la semana y que se encarga de cuidarte de ti , el deporte asiduo., la musica alternativa o simplemente la inmensa paz de no tener que "dar la talla" para hacerte acreedor del beneplacito de nadie.
Solo entonces comienza a darte igual no cuadrar en ninguno de los moldes sociales preestablecidos, a la vez que comienzas a indagar en la filosofia de vida que alentó a quienes mucho antes que nosotros se plantearon la misma pregunta: "¿dentro de mi solo estoy yo....?"
Solo al cruzar ese "meridiano" de la vida (entre los 40 a los 50) caes en la cuentas de tu inmensa insignificancia; un "diminuto eslabón generacional", prescindible y sin cuya existencia seguirá rodando el mundo como lo hizo siglos antes de nacer tu mismo.....
Es desde la frialdad del distanciamiento, o desde casuisticas, o desde simples estadisticas desde donde se frivoliza sobre lo que no me afecta, o desde donde se cataloga lo que nunca se ha vivido en primera persona.
En este sentido, solo cuando ya es demasiado tarde, intuimos el esfuerzo que supuso para la generación anterior el auparnos a la vida adulta, en este sentido, solo tras varios batacazos existenciales, de los que nada te sirven las alertas que otros adultos pretendian transmitirte, aprendes a simultanear autoestima e independencia, cuidandote a ti mismo, al margen de reprobaciones o aprobaciones ajenas, simplificando tus aspiraciones, al contentarte con lo mas basico, redescubriendo minusculos placeres : el orden horario que te pauta el dia y la semana y que se encarga de cuidarte de ti , el deporte asiduo., la musica alternativa o simplemente la inmensa paz de no tener que "dar la talla" para hacerte acreedor del beneplacito de nadie.
Solo entonces comienza a darte igual no cuadrar en ninguno de los moldes sociales preestablecidos, a la vez que comienzas a indagar en la filosofia de vida que alentó a quienes mucho antes que nosotros se plantearon la misma pregunta: "¿dentro de mi solo estoy yo....?"
Solo al cruzar ese "meridiano" de la vida (entre los 40 a los 50) caes en la cuentas de tu inmensa insignificancia; un "diminuto eslabón generacional", prescindible y sin cuya existencia seguirá rodando el mundo como lo hizo siglos antes de nacer tu mismo.....







